
El acero inoxidable es una opción emocionante para cada artículo, desde trabajos de articulación hasta gadgets de cocina. Incluye una avanzada capacidad de abolladura para construcción y cualidades de boceto, pero también aporta longevidad y utilidad a herramientas y dispositivos, principalmente en la fabricación de alimentos y motorizada.
Encontrar una sustancia que parezca mejor que el acero inoxidable cuando brilla con un brillo de espejo no es sencillo. Ese brillo reluciente y de alto lustre no es la única razón por la que las personas eligen el acero inoxidable para todo, desde neveras hasta piezas de automóviles. Muchas personas admiran que es una sustancia generalmente libre de conservación y están dispuestas a pagar más por su atractivo estético.
Acero inoxidable soporta bien el desgaste, altas temperaturas y la mayoría de los productos químicos, lo que lo convierte en una opción para uso comercial, industrial, recreativo o doméstico. Desafortunadamente, aunque el acero inoxidable es resistente, aún puede ser duradero. Con el tiempo, puede conservar arañazos o una forma opaca en las muestras.
No tienes que soportar menos que acero inoxidable pulido. Aunque el acero inoxidable es uno de los metales más difíciles de pulir, es posible devolverle a tus objetos su brillo original. No importa cuán alto o portátil sea tu proyecto; solo necesitas conocer un procedimiento básico de tres pasos para brillar y pulir el acero inoxidable.
Tres pasos sencillos para pulir acero inoxidable:
- Purificar y preparar el acero inoxidable
- Glasear y pulir el acero inoxidable
- Pulir el acero inoxidable
1- Purificar y preparar el acero inoxidable
El primer paso para comenzar con cualquier plan de reparación es purificar la superficie. Cualquier resto de polvo o residuos puede empeorar los arañazos, por lo que es mejor comenzar con una superficie limpia al aprender cómo pulir acero inoxidable.
Cómo purificar el acero inoxidable
Utiliza un detergente suave, como jabón para platos, y una esponja lavada para limpiar suavemente la superficie. Asegúrate de eliminar todas las manchas de adhesivo, incluso si tienes que usar un cepillo suave para quitar la suciedad. No uses una capa de acero o cualquier cosa que pueda dañar aún más el acero inoxidable.
Enjuaga el jabón con agua limpia y sécalo con una toalla limpia. Ten en cuenta que las manchas no importan en este momento; las marcarás más tarde.
Preparación de áreas ásperas o dañadas
Partículas con manchas notables o bordes ásperos pueden requerir un trabajo adicional de preparación antes de pasar al pulido. Algunas personas prefieren hacer una primera pasada con algo en la escala de grano de 80 a 120, especialmente si hiciste soldadura en la partícula o tienes daños superficiales importantes y agujeros.
Es un método para igualar la superficie para un mejor acabado. Asegúrate de purificar la pieza antes de pasar al siguiente paso. Cualquier polvo restante podría afectar el acabado final.
2- Glasear y pulir el acero inoxidable
Una vez que tienes una superficie pulida y seca, es hora de sacar los instrumentos y ponerse a trabajar. La fase de pulido o lijado puede no ser una alegría, pero recuperar ese brillo de espejo que deseas es esencial.
Cómo pulir y glasear el acero inoxidable
Pulir acero inoxidable es un método moderado que puede requerir pruebas y defectos. Es posible que puedas controlar piezas pequeñas o limitadas a mano, pero usar un convertidor de fuerza es posiblemente tu mejor opción para lograr un resultado uniforme.
Comienza a pulir y abrillantar acero inoxidable con papel de lija. Muchas ventajas recomiendan pasar de 240 a 400, luego 600 y por último 1200 de grava para perfeccionar tu desarrollo. Podrías llevar los objetos un paso más allá con papel de lija de 2000 de grava, pero posiblemente sea útil o esencial para un acabado en espejo.
Configura tu cargador entre 4,000 y 6,500 RPM para pulir acero inoxidable. Ten cuidado de proceder con el cargador en un ángulo de 90° para evitar arañazos detectables. Cuando cambies el papel de lija por otra grava, fluye en un movimiento de 90° respecto al movimiento anterior.
Cuando consigas que la pieza de acero inoxidable tenga un acabado uniforme, es momento de promover. Observa que debes eliminar los defectos antes de operar la etapa de pulido para obtener resultados clásicos.
¿Por qué es esencial pulir el acero inoxidable?

Si quieres que tu pieza sea tan distinta que puedas casi ver tu reflejo, entonces el pulido es necesario. Particularmente con productos de alimentación y cocina, puede ser cautivador seguir la dirección sencilla y usar aceite de oliva o algo similar para hacer un pulido rápido. Desafortunadamente, ese método no durará y no corregirá los arañazos.
Examina esto: tienes una partícula de acero inoxidable sosa y rayada. Colocas aceite o pulidor a mano que se filtra en las grietas, incluyendo las pequeñas. Ese pulidor se desgasta rápidamente, la suciedad queda atrapada en las grietas, y no pasa mucho tiempo para que cada arañazo destaque como un dedo crudo. Además, el reflejo se refleja notablemente fuera de la superficie, dándole un aspecto opaco.
Pulir el acero inoxidable permite alisar esos arañazos y defectos para que la suciedad no pueda infiltrarse en las grietas pequeñas. El proceso de varios pasos elimina defectos y restablece los mejores estándares del metal.
Aunque pulir es complicado, es el único método para arreglar la superficie y ofrecerte un acabado en espejo duradero según tu deseo.
Cómo obtener un acabado opaco o escurrido
Dependiendo de la pieza, puede que no quieras dedicar demasiado tiempo a limpiar el acabado.
Un acabado opaco es como una renovación completa. Sus esfuerzos son para piezas que no requieren ser brillantes o escénicas, pero necesitan algo de trabajo para renovar y enfrentar los golpes. Un acabado opaco es un paso antes de que todo luzca pulido y fresco. A menudo puedes llegar a la superficie mate con uno o dos niveles de pulido o abrillantado, como 240 concreto y 300 a 400 concreto.
Un acabado escurrido crea bandas de mordiente superpuestas de 150 a 240 o formas finas de mordientes no tejidos.
Un acabado mate o lustroso se crea con una banda de mordiente superpuesta de 220 a 240 de concreto o un mordiente no tejido de alta calidad, barril o platillo.
Para ello, debes conocer el manejo que estás usando para lijar y generar un acabado cepillado. Si deseas un acabado cepillado/lustroso con la grano en una sola dirección, es mejor usar una banda abrasiva o un tambor de mordiente para establecer el patrón de grano.
El acabado cepillado es muy popular, especialmente para cocinas y espacios que ven mucho brillo. Como no nos gusta que nos deslumbren nuestros gadgets, un acabado escurrido proporciona todo el brillo sin el reflejo. Desafortunadamente, puede dejar tu pieza con menos desgaste, por lo que quizás necesites aplicar un acabado antioxidante.
Cómo lograr el acabado en espejo
El acabado en espejo es fascinante y oculta defectos de otras reparaciones, como la soldadura. Genera tipos de acero inoxidable que es muy brillante y fácil de limpiar. Sin embargo, ese acabado brillante adicional requiere tiempo y esfuerzo.
Después de terminar el proceso de pulido mencionado arriba:
- Prepárate para realizar algunos pasos más para ejecutar el método.
- El pulido de corte y el pulido de color utilizan varias herramientas y elementos de molienda para filtrar aún más el acero inoxidable.
- Ten en cuenta que cuanto más empujes tu pieza durante los primeros períodos de pulido, menor será el pulido de corte que debes hacer en esta etapa.
Kit de pulido de acero inoxidable
El pulido de corte utiliza una mezcla de pulido de acero inoxidable de tono negro con un mineral mordiente. La combinación elimina las rayaduras supremas que quizás no notes a simple vista. Sugerimos usar la rueda de pulido azul para obtener los mejores resultados.
Cambie suavemente la rueda de engranajes a un mordiente un poco áspero. Toma una rueda de pulido amarilla fresca y una mezcla de tripoli marrón. Cambiar a la mezcla de pulido marrón refinará el color y te dará un acabado más delicado.
Consejos y trucos para el pulido
- Es la etapa más importante en el pulido del acero inoxidable.
- Ten cuidado de no exagerar al aplicar la fusión en la rueda de pulido en cada punto. Al colorear el pulido, usa una mano suave. No necesitas aplicar demasiada fuerza, ya que solo estás terminando la pieza. Usa una velocidad ligera para evitar un efecto de piel de naranja. Si aplicas demasiado la mezcla de rouge verde, repite el proceso con menos fuerza y a una velocidad más lenta.
- Mantén líneas gruesas y trabaja con ellas lo más cerca posible unas de otras. Trata de evitar sobrecargar para obtener un acabado uniforme.
- Rápido sobre la sección. Ten cuidado de no permanecer más de uno o dos segundos.
- Ten a mano muchas prendas sin suciedad y ruedas de pulido para poder cambiar cada vez que cambies de mezcla. Prevenir la contaminación cruzada es esencial, especialmente al usar mordientes.
3-Pulido de acero inoxidable
Pulir acero inoxidable requiere menos lubricante de codo, pero con suerte un poco más de experiencia. También es el punto culminante de tu proyecto porque puedes ver resultados reales.
No dude en Póngase en contacto con nuestros maquinistas profesionales Para discutir tus requisitos.
Pulido manual de acero inoxidable
Quizás usaste herramientas de fuerza para pulir la pieza, pero ahora, quieres ponerte manos a la obra y con grasa, con el pulido y tus propias manos. Incluso puede ser la mejor opción para piezas pequeñas que no tomarán mucho tiempo.
Limpia cuidadosamente cualquier mezcla sobrante o restos dejados durante el proceso de pulido. Debes obtener un brillo fino con pulimento industrial y un paño limpio y seco. Comienza en un borde y trabaja a lo largo de la superficie en círculos, como encerar un coche.
Cuando termines, asegúrate de limpiar cualquier sobrante de pulido con una toalla lavada y seca.
Pulido mecánico de acero inoxidable
Ya sea que tengas un gran proyecto o desees un acabado uniforme, pulir tu pieza con una rueda de pulido puede ser tu mejor opción. Saber cómo pulir acero inoxidable con una máquina puede ser más sistemático, con un resultado más suave y un acabado lustroso.
Si hiciste el paso de pulido a la perfección, que incluye corte y pulido de color, tu pieza debería lucir bastante destacada para entonces. Sin embargo, la mezcla que usaste dejó algo más allá que restringió parte del brillo, por lo que necesitas desprenderte de ella.
Toma un pulidor estándar de acero inoxidable y una rueda o almohadilla de pulido. Examina tu pieza durante cinco a diez minutos para eliminar compuestos residuales y cualquier otra cosa que haya quedado. No olvides limpiar cualquier exceso de pulido.
No importa qué acabados elijas, el resultado final debe lucir brillante y como nuevo, sin más imperfecciones o marcas notables.
